Todo lo que tienes que saber sobre la protección solar

El sol es la fuente de toda la vida en la Tierra.

Y protegerse frente a su radiación y los rayos UV es muy importante; ya que el envejecimiento, las arrugas y otros problemas relacionados con la piel pueden ser causados o acentuados, sobre todo en la época estival. 

En verano nos exponemos más y es más habitual hacer planes fuera, así que suele olvidársenos protegernos debidamente.

En este artículo te contamos todo lo que debes saber y tienes que tener en cuenta a la hora de proteger tu piel frente a los efectos del sol.

¿Qué tipos de rayos UV existen?

Los rayos UV son un tipo de radiación electromagnética que viaja en forma de ondas. Esta se clasifica en tres tipos: UVA, UVB y UVC. 

UVA

El 95% de la radiación ultravioleta que llega a la superficie terrestre es la UVA, penetra en las capas más profundas de la piel y son las responsables del envejecimiento.

Esta radiación tiene una longitud de onda que oscila entre los 320-400 nm.

Son capaces de atravesar la capa externa de la piel, la dermis, llegando así a las más profundas donde generan radicales libres que acarrean la mayor parte de alteraciones celulares.

La incidencia de este tipo de radiación promueve que nuestra piel coja color muy pronto, pero es un efecto que dura muy poco. No llega a provocar quemaduras, pero sí que producen daño en la piel a largo plazo.

UVB

El 5% restante de la radiación solar que llega a la capa terrestre es UVB.

Su longitud de onda oscila entre 280-320 nm, son más cortas que las UVA por lo que no penetran en profundidad, incidiendo en la superficie de la piel, siendo esta responsable del bronceado y provocando quemaduras.

Ayudan en la síntesis de la vitamina D, tan necesaria para nuestro organismo.

UVC

Su longitud de onda es la más corta de las tres, por lo que no llega a alcanzar a superficie terrestre y estos rayos se absorban por la capa de ozono.

¿Qué significa SPF?

Para protegerse de la radiación ultravioleta utilizamos cremas, pero ¿qué representa la graduación que aparece en el bote? 

Protege frente a los rayos que llegan a la corteza terrestre y pueden incidir en nuestra piel, es decir, de los UVA y los UVB.

Esencialmente, este valor actúa multiplicando el tiempo al que la piel puede estar expuesta al sol; sin embargo, también depende del tipo y de su fototipo.

Es decir, las pieles más claras pueden resistir al sol sin quemarse unos 10 minutos, si esta persona se aplica una crema con un factor de protección solar 30, multiplicará por este número el tiempo que una persona con ese tipo de piel puede estar expuesta al sol; en definitiva 300 minutos en condiciones “normales” (que explicaremos más adelante).

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Tipos de protectores o bloqueadores solares

Protector solar físico

Los filtros físicos son naturales y no suelen causar ningún tipo de alergia, por lo que su aplicación es especialmente segura y está especialmente indicado para las pieles más sensibles.

Además, es respetuoso con el medioambiente, ya que no dejan residuos en el agua ni en la piel.

Este tipo de filtros solares ayudan a que los rayos reboten sobre la superficie de la piel, puesto que crean una especie de barrera que no permite que los rayos penetren en la piel.

Protector solar químico

Este tipo de fotoprotector proporciona a la piel una capa sólida de protección, que absorbe la radiación y la refleja, evitando su penetración en la piel.

¿Cuánto dura la protección solar?, ¿cada cuánto tiempo reaplicar la crema solar?

Suele ser bastante habitual el aplicarse la protección solar antes de salir de casa o según se llega a la playa o piscina y, en muchos casos, no se vuelve a aplicar la crema solar en todo el día. (Bueno, quizá sí; en el caso en el que ves que empieza a enrojecerse tu piel).

Hay que reaplicarse la crema solar cada 2 o 3 horas. Y esto no es baladí, ya que la radiación también es la principal causa del cáncer de piel.

¿Qué más puedes hacer para protegerte del sol?

Usa protector solar con SPF de al menos 15 todos los días. Aunque no vayas a la playa o a la piscina.

  • Utiliza un sombrero y gafas de sol.
  • Permanecer en la sombra tanto como sea posible. 
  • Evitar las cabinas de bronceado.
  • Hidratar la piel en profundidad.
  • Mímala tras exponerte al sol, está más debilitada y necesita cuidados extra.

Errores al aplicarte la protección solar

Aplicar poca protección solar

El primer descuido que cometemos al aplicar protector solar es poner muy poca cantidad.

Generalmente, lo hacemos para evitar el efecto blanquecino en la piel y nos confiamos de llevar traje de baño.

Confiar en la ropa de baño

El segundo error es confiar en la ropa para protegerse del sol. 

Es cierto que la ropa puede bloquear algunos rayos UV, pero no todos. 

El color y estampado también te protegerá de los rayos UV, aunque de forma limitada. Si tu ropa es oscura, te brindará más protección que los colores claros (pero claro, también dan más calor).

No volver a aplicar protección solar

Es fácil pensar que si te has puesto protector una vez, estás protegido para todo el día. No obstante, este no es siempre el caso. Debes volver a aplicar después de dos o tres horas.

El sudor, el agua, el roce con la toalla, la arena… todos estos factores hacen que la protección que te has puesto a primera hora comience a perder eficacia y, por ello, la importancia de aplicarla a menudo.

También puede ser que cometas el error de reaplicarlo muy tarde, cuando el filtro solar ya no está protegiendo tu piel según el grado de SPF especificado.

¿Sabías todo lo que te hemos contado sobre la protección solar? ¿Quieres conocer los protectores que tenemos en La Orquídea Ponferrada para cuidar tu piel?

Acércate por nuestro centro o llámanos y te contamos más acerca de ellos.

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